Encuentros en el Umbral

«Nos hemos reunido hoy para recordar a los amigos que han partido: Blanca, Paco y Nacho. Nos acercaremos al umbral y saldremos a su encuentro sonrientes y alegres, para ofrecerles nuestro abrazo fraterno, nuestro amor infinito, nuestro agradecimiento sincero y nuestra reconciliación verdadera.»

En este umbral, que es la entrada a otro espacio luminoso, les recordaremos que su presencia nos seguirá acompañando para siempre en nuestro empeño humanizador y en la construcción de nuestra querida Nación Humana Universal.

También les pediremos que nos ayuden y nos guíen en nuestro quehacer cotidiano y nos acompañen en nuestro camino hacia la trascendencia inmortal.

Ceremonia de bienestar

Quisiéramos realizar ahora esta breve ceremonia en recuerdo de nuestros queridos amigos Blanca, Paco y Nacho.

Con ellos vivimos. Con ellos sentimos. Con ellos compartimos lo que, en este espacio y en este tiempo, hemos dado en llamar vida.

Tomemos ahora un corto tiempo para sentir su presencia y ese vínculo tan especial que va más allá de este espacio y de este tiempo.

 

Queremos finalizar esta ceremonia agradeciendo y agradeciéndoles todo lo compartido; su generosidad, sus sonrisas, esos regalos que nos dejaron con sus experiencias, con sus dudas y con sus certezas, con sus alegrías, con sus guiños a la vida y con sus guiños a la muerte. Su disposición de entrega hacia una nueva aventura hacía un nuevo viaje.

Y agradecerles que, desde ese otro tiempo y espacio, sigan acompañándonos y relacionándose con nosotros en la experiencia del amor, la paz y la cálida alegría…

 

Esto ha sido bueno para otros, reconfortante para nosotros e inspirador para nuestras vidas. Saludamos a todos inmersos en esta correntada de bienestar, reforzada por los buenos deseos de los aquí presentes.

Respecto a la muerte

Aquellos que no sientan la presencia de otra vida separada del cuerpo, consideren que, aunque la muerte haya paralizado sus cuerpos, las acciones realizadas por nuestros amigos siguen actuando y su influencia no se detendrá jamás. Esta cadena de acciones desatadas en vida no puede ser detenida por la muerte.

Y aquellos que sientan la presencia de otra vida separada, consideren igualmente que la muerte solo ha paralizado los cuerpos; que la Mente una vez más se ha liberado triunfalmente y se abre paso hacia la Luz.

Sea cual fuere nuestro parecer, no lloremos los cuerpos. Meditemos más bien en la raíz de nuestras creencias y una suave y silenciosa alegría llegará hasta nosotros.

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